Todos tenemos altibajos. Subidas y bajadas de ánimos. No siempre estaremos felices, ni tampoco tristes.
Yo ya estoy cansada, de que mi vida sea una montaña rusa.
A veces me sienta en lo más alto y otras en lo más bajo y profundo. No quiero subir, ni bajar.
Quiero quedarme a medias, o simplemente ser feliz toda mi vida.
No quiero levantarme de mal humor, ni enfadarme por tonterías.
Tampoco quiero llorar y mucho menos sin motivo. No es algo que nos guste a todos, pero tenemos que avanzar en nuestra vida y a veces necesitaremos algún que otro apoyo para que esa maquinaria, avance. Tal vez no lo encontremos, ese refuerzo que nos ayude, ni en la familia ni en amigos, simplemente uno en sí mismo.
Pero, basándome en todo, volvería a repetir, que no, no quiero que mi vida sea una montaña rusa.
Quiero que sea un Ferrary que vaya en línea recta y sobre todo que adelante obstáculos, que los pase por encima como si nada importase y que no dejase aceite por el camino. No se si cogéis esta sútil metáfora, pero tampoco me importa, porque ahora voy montada en un Ferrary con rumo a fumarme la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario